Gingrich
NEWT GINGRICH: DESCUBRA LA FE DE UNA NACIÓN. Grupo Nelson, 2007, 160 páginas.
Reseñado en el diario de
Jiménez Losantos, LIBERTAD DIGITAL
por ALBERTO ACEREDA, director de DIARIO DE
AMÉRICA
y coautor del blog DEMOCRACIA EN AMÉRICA
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Diario de América
Según Newt Gingrich y el autor de la reseña, Alberto Acereda, la fuente de la que mana la libertad norteamericana y el objetivo de Descubra la fe de una nación, versión en español publicada a finales de 2007 de Rediscovering God in America, publicado en 2006, es explicar que los Padres Fundadores comprendieron que para mantener la libertad en una sociedad libre es necesario creer firmemente en ese creador que llamamos Dios, más allá de confesiones concretas.
George Washington era masón y cuando hablaba de Dios hablaba del deísmo o directamente del panteísmo, como esos prohombres liberales useños.
El primer presidente de los EEUU, George Washington, en su toma de posesión (30-IV-1789) puso la mano derecha sobre la Biblia y, tras hacer el juramento preceptivo, dijo: "So help me God" ("Así me ayude Dios"). Acto seguido se inclinó y besó la Biblia. Mucho después, Alexis de Tocqueville anotará en La democracia en América (1835):
No sé si todos los estadounidenses tienen una fe sincera en su religión, porque ¿quién conocerá el corazón humano? No obstante, tengo la certeza de que sostienen la fe como elemento indispensable para el mantenimiento de las instituciones republicanas.
Casi un siglo después, Abraham Lincoln consideró necesario que la nación volviera a buscar en Dios la fuente de sus libertades.
La idea de la separación entre la Iglesia y el Estado no aparece en la Constitución de EEUU. A Jiménez Losantos alguien le debería informar de esto.
Under God
Es el núcleo de la definicón que hace Lincoln de la democracia: gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo "Under God" (bajo Dios). Se omite bárbaramente reduciendo la definición a la antidemocracia, sin Dios, sin Cristo, sin la autoridad de la iglesia de Cristo, la Católica, infalible en la moral, a la que deben atenerse los políticos y la política y sus normas.
El empeño por borrar a Dios de la sociedad se refleja en la decisión (2002) del Noveno Circuito de la Corte de Apelaciones de que la expresión "Under God" (bajo Dios) es inconstitucional, cuando fue apoyada por más del 90% del pueblo y suscrita por el presidente Eisenhower en 1954.